Mercado regulado de luz en España: qué está pasando con el PVPC, el bono social y los problemas para contratarlo
El que fuera el mercado más demandado antes del COVID por disponer de las tarifas más competitivas, no pasa por su mejor momento.

El mercado eléctrico español vuelve a estar en el centro del debate. Por un lado, el mercado regulado de luz, conocido por muchos consumidores como la tarifa PVPC, sigue siendo una opción muy relevante para millones de hogares. Por otro, la Unión Europea lleva tiempo defendiendo que los precios regulados deben ser excepcionales, temporales y compatibles con la competencia en el mercado eléctrico. Y, en paralelo, cada vez más usuarios denuncian dificultades para contratar o volver al mercado regulado a través de algunas comercializadoras de referencia.
En este artículo analizamos qué es el mercado regulado de la luz, quién puede contratarlo, cuántos clientes tiene, qué papel juega en el bono social eléctrico, qué está pidiendo Europa y por qué tantos consumidores están empezando a tener problemas al intentar cambiarse a estas compañías.
Qué es el mercado regulado de luz y qué es la tarifa PVPC

El mercado regulado de luz en España es aquel en el que el consumidor contrata la tarifa PVPC, siglas de Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor. A diferencia de una tarifa fija del mercado libre, el PVPC está vinculado a una metodología regulada y su precio varía por horas.
Red Eléctrica publica cada día los precios horarios del PVPC aplicables al día siguiente. Desde el 1 de enero de 2024, la fórmula de cálculo cambió para incorporar, además del mercado diario, referencias de mercados a plazo, con el objetivo de reducir parte de la volatilidad que tenía la tarifa regulada cuando dependía de forma más directa del precio horario mayorista.
Desde 2024, el acceso al PVPC está limitado, con carácter general, a consumidores domésticos, microempresas y comunidades de propietarios, siempre que estén conectados en baja tensión y tengan una potencia contratada igual o inferior a 10 kW.
Esto significa que no cualquier empresa puede contratar PVPC. Para muchas sociedades, locales comerciales o actividades profesionales, la opción habitual será el mercado libre, salvo que cumplan los requisitos específicos de microempresa.
Cuántos clientes tiene el mercado regulado de luz en España

Aunque durante los últimos años muchos consumidores se han pasado al mercado libre, el mercado regulado sigue teniendo un peso enorme.
Según datos de la CNMC, a cierre de 2024 permanecían aproximadamente 8,4 millones de consumidores en PVPC, lo que representaba alrededor del 28,5% de los consumidores domésticos y cerca del 22% de la electricidad demandada por este segmento.
En 2025, la prensa económica seguía situando el número de usuarios del PVPC por encima de los 8 millones, frente a más de 22 millones de clientes en el mercado libre. Es decir, la mayoría de consumidores ya están en mercado libre, pero el regulado continúa siendo una referencia fundamental para hogares, familias vulnerables y consumidores que quieren una tarifa más vinculada al coste real de la electricidad.
Quién usa el mercado regulado: hogares, bono social y pequeños consumidores
El mercado regulado es especialmente importante por una razón: el bono social eléctrico solo se puede aplicar sobre un contrato PVPC.
El bono social es un descuento en la factura de la luz dirigido a consumidores vulnerables. Según la CNMC, a cierre de 2024 había alrededor de 1,64 millones de beneficiarios del bono social eléctrico. En condiciones ordinarias, el descuento es del 35% para consumidores vulnerables y del 50% para consumidores vulnerables severos, aunque durante la crisis energética se aplicaron descuentos extraordinarios superiores de forma temporal.
Por eso, el mercado regulado no es solo una opción tarifaria más. Para muchas familias es la puerta de entrada a una ayuda esencial para pagar la luz.
Principales compañías del mercado regulado de luz
Las comercializadoras que pueden ofrecer PVPC no son las mismas que operan libremente con cualquier tarifa. Son las llamadas comercializadoras de referencia.
La CNMC publica el listado oficial de comercializadoras de referencia, entre las que se encuentran, entre otras, Energía XXI, Curenergía, Comercializadora Regulada Gas & Power, Baser Comercializadora de Referencia, Régsiti, Comercializador de Referencia Energético, Teramelcor y Energía Ceuta XXI.
En la práctica, muchas de estas compañías pertenecen o están vinculadas a grandes grupos energéticos que también operan en el mercado libre. Por ejemplo, Energía XXI es la marca de referencia vinculada a Endesa; Curenergía está vinculada al grupo Iberdrola; Comercializadora Regulada Gas & Power está vinculada a Naturgy; Baser está vinculada a TotalEnergies; y Régsiti está vinculada a Repsol.
Esta convivencia entre mercado regulado y mercado libre genera un debate importante: las mismas grandes compañías que tienen obligación de ofrecer la tarifa regulada también compiten en el mercado libre, donde pueden ofrecer tarifas fijas, descuentos promocionales y contratos que, en muchos casos, se revisan al cabo de un año.
La Unión Europea y el debate sobre “cargarse” el mercado regulado

En los últimos meses se ha hablado mucho de que Bruselas quiere acabar con la tarifa regulada. La realidad es algo más matizada.
La normativa europea parte de la idea de que los precios de la electricidad deberían formarse libremente en el mercado. La Comisión Europea considera que la intervención pública en precios puede proteger a consumidores vulnerables o servir durante periodos transitorios, pero también advierte de que, si se mantiene demasiado tiempo, puede distorsionar la competencia y reducir los incentivos para ahorrar energía o contratar mejores ofertas.
En su informe más reciente sobre precios regulados, la Comisión insiste en avanzar hacia precios minoristas basados en mercado. Cuando existan intervenciones en precios, pide que la transición se gestione protegiendo la asequibilidad para los consumidores, pero permitiendo señales claras de precio.
En España, varias informaciones recientes han señalado que Bruselas ha pedido a países como España que presenten una hoja de ruta sobre sus precios regulados. Sin embargo, el Gobierno español ha defendido la continuidad del PVPC y ha señalado que no existe una previsión inmediata de eliminarlo, especialmente tras la reforma de la tarifa regulada para hacerla menos volátil.
Por tanto, no parece correcto decir que Europa vaya a eliminar mañana el PVPC. Pero sí existe una presión clara para que los precios regulados sean excepcionales, estén justificados y no se conviertan en una barrera permanente a la competencia.
Por qué el PVPC sigue siendo atractivo para muchos consumidores
El PVPC no siempre es la tarifa más barata. Depende del momento del mercado, del perfil de consumo y de la evolución del precio de la electricidad.
Sin embargo, en etapas de caída de precios mayoristas, la tarifa regulada puede trasladar antes esas bajadas al consumidor. En 2025, algunas informaciones destacaron que el mercado libre llegó a resultar notablemente más caro que el PVPC para muchos hogares, especialmente en contratos fijos anuales que no reflejan de forma inmediata las bajadas del mercado.
Este es uno de los grandes problemas del mercado libre: muchas tarifas parecen atractivas durante el primer año, pero después pueden renovarse a precios menos competitivos. No significa que todas las tarifas del mercado libre sean malas. De hecho, hay compañías muy competitivas y con buen servicio. Pero sí obliga al consumidor a revisar su contrato, comparar y no quedarse indefinidamente en una tarifa que pudo ser buena al principio y dejó de serlo después.
El problema menos contado: cada vez cuesta más contratar o volver al mercado regulado
Sobre el papel, cambiar de comercializadora debería ser sencillo. La CNMC recuerda que el consumidor tiene derecho a elegir libremente su comercializadora, que el cambio debe ser gratuito y que la nueva compañía debe encargarse de realizar las gestiones necesarias.
Además, el nuevo Reglamento General de Suministro y Contratación aprobado en 2026 busca agilizar los cambios de comercializadora, reforzar la protección del consumidor y prohibir las llamadas comerciales no solicitadas y la contratación telefónica salvo petición expresa del consumidor.
Sin embargo, una cosa es la teoría y otra la experiencia real de muchos usuarios.
Desde principios de año, se están multiplicando los casos de personas que intentan llevar sus contratos de luz al mercado regulado y se encuentran con formularios que no avanzan, errores técnicos, procesos online incompletos o vías de contratación mucho menos claras que las del mercado libre.
En foros especializados como Nergiza, varios usuarios han descrito problemas al intentar contratar con comercializadoras de referencia. En un caso relacionado con Curenergía, un usuario explicaba que el proceso online le permitía introducir datos personales, CUPS, cuenta bancaria e incluso un PIN de validación, pero fallaba al final y le remitía a un teléfono asociado a Iberdrola.
En el mismo hilo, otro usuario relataba que, tras intentar contratar con Curenergía, recibió posteriormente una llamada comercial en la que parecían disponer de su nombre y apellidos, algo que le resultó llamativo por la cercanía temporal con el proceso de contratación.
También hay reportes de usuarios que señalan dificultades para encontrar la contratación PVPC en webs de comercializadoras de referencia, o procesos que acaban derivando hacia tarifas del mercado libre de la compañía vinculada. En otro hilo de Nergiza, un usuario comentaba que no encontraba un botón claro para contratar PVPC en Energía XXI y que el recorrido parecía conducirle hacia tarifas de Endesa en mercado libre.
En el caso de Baser, algunos usuarios han señalado que la contratación online aparece poco visible o que el formulario da errores, hasta el punto de que finalmente acaban recurriendo al teléfono. En un hilo de Nergiza, un usuario explicaba que intentó hacerlo por la web de Baser, tuvo error y acabó llamando para completar el trámite.
Nuestros clientes también han experimentado estos problemas recientemente, como cambios de luz solicitados a través del formulario online que no se llegan a tramitar o errores a mitad del trámite que impiden completar la solicitud que antes no ocurrían.
Estos casos no prueban por sí solos una conducta sistemática ni permiten afirmar que exista una estrategia deliberada para bloquear el acceso al mercado regulado. Pero sí dibujan un patrón preocupante: contratar una tarifa regulada parece, para muchos consumidores, bastante más difícil que contratar una tarifa del mercado libre.
Y esto merece atención.
Si una comercializadora de referencia tiene la obligación de ofrecer PVPC, el proceso debería ser claro, sencillo, trazable y sin fricciones innecesarias. El consumidor no debería tener que investigar durante horas dónde está el formulario, llamar varias veces, esperar respuestas que no llegan o temer que, después de facilitar sus datos, pueda recibir llamadas comerciales de origen dudoso.
Llamadas de “tu compañía de la luz”: un riesgo que debería investigarse

Uno de los aspectos más delicados es el de las llamadas comerciales posteriores a procesos de contratación o consulta.
Muchos consumidores conocen ya la típica llamada de “somos de tu compañía de la luz” o “llamamos por una actualización de tu tarifa”. En algunos casos pueden ser campañas comerciales agresivas; en otros, directamente intentos de captación engañosa.
La propia CNMC ha actuado recientemente contra prácticas comerciales problemáticas en el sector eléctrico. En febrero de 2026 impuso medidas a Factor Energía para frenar prácticas engañosas, destacando la necesidad de consentimiento del consumidor para llamadas comerciales, identificación clara del comercializador y explicación transparente del motivo de la llamada.
Por eso, cuando usuarios afirman que tras completar formularios o solicitudes reciben llamadas sospechosas de supuestos comerciales de “su compañía de la luz”, el asunto no debería minimizarse. No basta con decir que son llamadas habituales del sector. Si existe relación temporal con una solicitud concreta, y si el usuario percibe que el llamante dispone de datos personales recientes, lo razonable sería que la CNMC, Consumo o, en su caso, la AEPD investigasen si hay fallos de trazabilidad, cesiones indebidas de datos o prácticas comerciales irregulares.
El conflicto de fondo: las dueñas del mercado regulado compiten en el mercado libre
El punto más incómodo del debate es este: muchas comercializadoras de referencia pertenecen a grupos empresariales que también tienen un enorme interés en el mercado libre.
El mercado libre permite diseñar tarifas, ofrecer descuentos temporales, vincular servicios adicionales y renovar condiciones. El mercado regulado, en cambio, está mucho más limitado por la metodología del PVPC y por la normativa aplicable.
Por eso, aunque no se pueda afirmar sin pruebas que las compañías estén obstaculizando deliberadamente el acceso al PVPC, sí existe un potencial conflicto de incentivos. Si contratar en mercado libre es fácil, rápido y visible, pero contratar en mercado regulado es confuso, lento o lleno de errores, el resultado práctico puede ser que muchos consumidores acaben aceptando una tarifa libre aunque inicialmente quisieran contratar PVPC.
Y eso afecta especialmente a consumidores vulnerables, personas mayores, familias que podrían tener derecho al bono social o clientes que simplemente buscan una tarifa más transparente y ligada al coste real de la electricidad.
Qué debería hacer un consumidor antes de cambiarse de compañía
Antes de contratar o cambiar la luz, conviene seguir algunas recomendaciones básicas:
Reclamar si el proceso no avanza.
Primero ante la compañía. Después, si no hay respuesta, ante organismos de consumo, CNMC o la autoridad competente.
Comprobar si se quiere mercado regulado o mercado libre.
El PVPC solo se contrata con comercializadoras de referencia. Una tarifa fija, plana o con descuento suele ser mercado libre.
Usar siempre canales oficiales.
Es recomendable entrar desde el listado oficial de la CNMC o desde la web oficial de la compañía, evitando enlaces de anuncios o llamadas recibidas.
Guardar pruebas del proceso.
Capturas de pantalla, correos enviados, números de solicitud y fechas pueden ser importantes si después hay que reclamar.
Desconfiar de llamadas no solicitadas.
Si alguien llama diciendo “somos de tu compañía de la luz”, lo más prudente es colgar y llamar directamente al teléfono oficial de la compañía.
No facilitar datos bancarios a números desconocidos.
Especialmente si la llamada llega justo después de haber intentado contratar online.
Entonces, ¿mercado regulado o mercado libre?

No hay una única respuesta válida para todo el mundo.
El mercado regulado puede ser especialmente interesante para consumidores que quieren PVPC, para quienes pueden acceder al bono social o para quienes prefieren una tarifa vinculada a la evolución real del mercado. El mercado libre puede ser mejor para quienes buscan estabilidad de precio, una cuota más previsible o una oferta concreta realmente competitiva.
La clave es no contratar a ciegas.
Hay que revisar el precio del kWh, la potencia contratada, la duración de la oferta, si existen servicios añadidos, penalizaciones, permanencias o condiciones que cambian al cabo de unos meses.
Una tarifa que parece barata hoy puede dejar de serlo en la renovación. Y una compañía que ofrece un buen precio puede no ser la mejor opción si su atención al cliente es mala o si dificulta gestiones básicas.
Las empresas, con menos opciones de contratación en el mercado privado, si pueden ver una alternativa muy atractiva en el mercado regulado, sobre todo a partir del segundo año de su contrato si le han actualizado la tarifa.
Cómo ayudamos desde Tessier & Santamaría
En Tessier & Santamaría no nos limitamos a entregar unas llaves y olvidarnos del cliente. En muchas operaciones inmobiliarias, el cambio de titularidad de los suministros es una parte fundamental para que el comprador o inquilino empiece su nueva etapa sin problemas.
Por eso, ayudamos a nuestros clientes a tramitar el cambio de titularidad de sus contratos de luz, pero también revisamos qué tarifa puede convenirles más, qué compañías están funcionando mejor y cuáles ofrecen una experiencia más clara, sencilla y fiable.
A veces la mejor opción puede ser el mercado regulado. Otras veces puede interesar más una buena tarifa del mercado libre, especialmente si la compañía ofrece precios competitivos, transparencia y buen servicio. En ese sentido, compañías como Octopus Energy se han ganado una imagen muy positiva entre muchos consumidores por su enfoque sencillo, digital y orientado al cliente; algo así como el “Digi de la luz” para quienes buscan una alternativa moderna y fácil de entender.
La luz no debería ser un laberinto. Y mucho menos cuando una persona acaba de comprar o alquilar una vivienda.
En Tessier & Santamaría acompañamos a nuestros clientes para que no solo encuentren una buena casa, sino también para que entren en ella con los suministros bien contratados, una tarifa adecuada y una compañía que les cuide de verdad.




